No hay nada mejor para comenzar una etapa nueva que cambiar de aire, de lugar. Y acá estamos: después de varios días de preparativos (cinco manos de pintura, instalación y configuración de la red, traslado de muebles y equipos, y alguna demora con la provisión de banda ancha), pudimos ubicarnos en el nuevo domicilio.
Estamos muy contentos con el lugar. Una excelente ubicación, y aunque en pleno centro, a una cuadra de un pulmón verde importante: el Parque Cívico. Cerca de todo, cómodos, independientes.
Esta mudanza marca un hito, un lugar importante en el camino (en lo laboral y en lo personal). Hacia atrás, lo recorrido: unos cuantos años de trabajo duro, de aprendizaje y de crecimiento constante. Hacia adelante: mucho más trabajo donde aplicar lo aprendido, más tiempo y situaciones de las que extraer una enseñanza.
Durante ese tiempo, mucha gente estuvo acompañándome, empujándome. Algunos siguen estando, otros están de otra manera, otros ya no están. Miguel y Teresita, Federico, Andrés, Carolina, Mariana, Juancho. Julia y Verónica. Lis. Valentina, Matías, Vanina, Fran. Silvina y Guillermo. A todos, gracias.
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